Empresa Sorda Versus Empresa Escuchante (Basado en hechos reales e imaginarios)

INTRODUCCIÓN:
En un primer momento pensé hacer un catálogo de enfermedades padecidas por las empresas que he conocido (no necesariamente por haber trabajado en ellas). Una especie de vademecum sintomatológico que enumere características comunes y desviaciones en un desarrollo, digamoslo así, natural.
Sin embargo, y puesto que también el estudio de estas mismas empresas me ha proporcionado una visión mucho más rica y compleja en muchos aspectos, me propongo contrarrestar el análisis de la enfermedad con un opuesto saludable incorporando un "versus" en medio de la ecuación.
Es decir, hablaré de la patología frente a las capacidades para hacerle frente.

Es importante remarcar que estas circunstancias no son afecciones físicas genéticas sino deficiencias causadas por las personas que componen el grupo y consentidas cuando no auspiciadas por sus dirigentes.

Abrimos este apartado con un caso bastante común: La Empresa Sorda.
O sea, que no oye porque se tapa los oídos.



Esta patología, la sordera empresarial, afecta por igual a organizaciones pequeñas o grandes, si bien es más habitual en empresas de largo recorrido aquejadas por los achaques propios de una edad avanzada.

Descripción de la patología.

Veamos los síntomas comunes de las agrupaciones afectadas de sordera:
  • Viven de espaldas a lo que ocurre, salvo lo que les afecta directamente, inmersas en su propio devenir y para nada interesadas en conocer otros puntos de vista.
  • Consideran lo propio como lo mejor (o menos malo), sin embargo, rara vez lo reconocen o lo valoran y nunca lo premian.
  • No escuchan propuestas (ajenas ni propias) que puedan salirse del guión, de lo que siempre se ha hecho así  y confunden saber hacer con inmovilismo.
  • Son especialmente reacias a escuchar aquello que viene de otros canales, otros productos, otros sectores. Filtran correos, acceso de datos e información, interponen barreras, se rodean de intermediarios para no vérselas con el emisario de lo distinto (no sea que les haga dudar).
Os suena?

Y en el otro lado del ring, saltando con los guantes en alto, pues goza de muy buena salud, vemos a la Empresa Escuchante.
¿Porqué es diferente? ¿Cuales son las capacidades que ha desarrollado y que la hacen abierta y dinámica?
  • Normalmente se compone de personas curiosas y esto no es casualidad.
  • La cúpula es inquieta y cuando viaja no lo hace "en manada". No va a un sitio y se vuelve, sino que está y permanece. Alerta y con los cinco sentidos. Ha cambiado el vuelo charter fletado para la ocasión por alternativas autónomas y prueba siempre la comida local.
  • En sus portales no hay filtros, acceden personas, información y datos de múltiple procedencia.
  • Siempre están abiertos a una nueva manera de hacer las cosas. Asimismo se muestran generosos a la hora de compartir lo que saben. 
  • Creen en las ecuaciones donde todos ganan. No le temen a la competencia, básicamente porque la conocen al dedillo.
  • Creen en la contaminación de mundos, en la mezcla, en la contraposición. No les dan miedo las preguntas, ni siquiera las respuestas.
etc, etc.
Así pues, ¿qué les recetaremos a las Empresas Sordas?

Posología y tratamiento.

Una vez al día, mejor a primera hora, una ampolla de apertura, a poder ser, inyectada.
Antes de cada comida, una cápsula  de curiosidad.
Siempre que se desee, y sin límite, beber una infusión de confianza.

Efectos secundarios.

Nuestra Empresa Sorda, poco a poco, se irá desentumeciendo y recuperando la fuerza auditiva inicial. Sus conductos se verán distendidos y sus capacidades potenciadas. Los progresos se manifestarán en poco tiempo lo cual va a retroalimentar el avance del restablecimiento.
Es posible que algo de sustancia que entorpece los canales se acabe desligando de sus paredes, déjese ir. Podría tratarse de células muertas que frenarían el crecimiento.

De haber alguna recaída se recomienda duplicar las dosis prescritas.







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