La manta interminable




La tarea de la manta interminable me acompañó durante muchas tardes aquél otoño e invierno extraños, donde tantas cosas ocurrieron.
La manta interminable, me acompañó cuando tan solo tejer me reconciliaba con el mundo.
Una vez mas tejer y vivir se tornan acciones tan parejas que me asombra.

Vuelta a vuelta, revisar, encontrar errores, arreglar, con paciencia, los pequeños, los grandes fallos.
Encontrar la herramienta, el recurso mas útil.
Buscar la tensión adecuada y no cambiar el paso, 
decidido el objetivo.

Y una vez terminada esa labor, buscar otra que te ilusione de nuevo.

1 comentario:

  1. Tejer y vivir a veces se resumen con las mismas expresines...

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